David García: “Me he dado a conocer en un momento muy dulce de la gastronomía”

0 No tags 0

David García (El Palà de Torroella, 1987) nació entre fogones y ha respirado cocina desde el día en el que nació. Su madre rompió aguas limpiando chipirones. Le gusta. Le apasiona. Sabe lo que hace. Mima todos los detalles de su cocina. Hace un par de años ganó el concurso televisivo Top Chef.

Dos años más tarde, y con el soufflé en su sitio, nos atendió en su restaurante en su pueblo natal. Once de la mañana. Café y galletas. Empezamos.

 

¿Ya de pequeño te imaginabas que tu futuro estaría detrás de los fogones?
No me lo llegué a plantear hasta los 16 años. Sí que es cierto, que a los 8 años, en una visita sobre hábitos saludables en el cole, nos preguntaron si alguien quería ser pastelero de mayor, y yo fui el único que levantó la mano. Unos años más tarde, hice una visita en la Escuela Joviat de Manresa y empecé un curso de pastelería. A partir de ahí, empecé en el mundillo y ya no he salido.

 

¿Cuándo te diste cuenta que podrías dedicarte a la cocina?
Sobre el año 2003. Mis padres empezaron a dejarme libertad en el restaurante. Hacía postres distintos de los tradicionales flan con nata, músico o tarta al whisky helada. A la gente le gustaba y partir de ahí empecé a ganar más protagonismo en el restaurante, no solo con los postres.

 

Pero aún no habías estudiado cocina…
Exacto. Empecé a estudiar cocina, me encantó y una vez acabé les propuse a mis padres dos opciones: O me voy y conozco mundo o me quedo en el restaurante pero con mi propio espacio.

 

Al final, se decantaron por la segunda opción…
Sí, coincidimos que era lo mejor para todos y no nos lo pensamos. Fueron unos años complicados pero al final lo conseguimos sacar adelante.

 

Eres joven, me imagino que te queda mucho por aprender…
Me queda todo por aprender. El que lo tenga todo aprendido, todo cocinado, mala señal. Un amigo me dijo una vez que jamás continúa una conversación con alguien que le responde que la vida le va perfecta. Considera que son unos fracasados. El primer día que me hizo a mi la pregunta, le contesté: Voy haciendo, batallando cada día.

 

Y seguisteis hablando…
Sí, me encantó su filosofía. Desde entonces, la tengo muy presente en mi día a día.

 

Es la mejor manera de tener los pies en el suelo…
Claro, porque en esta vida, todos vamos pedaleando en bicicleta, pero siempre habrá alguien con más resistencia que tu que pedaleará más rápido y algún día te avanzará. Es importante aprender, para seguir evolucionando cada día.

 

¿Crees que has aparecido en un momento muy dulce de la gastronomía?
Me he dado a conocer en un momento muy dulce. La gastronomía está de moda y mucha gente empieza a admirar a los cocineros.

 

¿Crees que puede ser una moda pasajera?
No te lo sabría decir pero es importante recordar que todo empezó de la mano de Ferran Adrià hace muchos años. Ahora, con el boom de los programas gastronómicos, muchos cocineros se están dando a conocer.

 

Es tu caso. Conseguiste ganar Top Chef. Explícanos qué tal fue la experiencia…
Entrar en el concurso ya me cambió la vida. Estábamos en un momento correcto. Los caterings funcionaban, el restaurante tradicional también, pero al gastronómico le costaba más. Especialmente por la ubicación. Participar, y ganar, hizo que todo despegara. Íbamos a velocidad de crucero.

 

Me imagino que las reservas se multiplicaron…
Quédate con una cifra. Durante una semana de atención telefónica después de ganar Top Chef, conseguimos una ocupación para 5 meses. Fueron unos días muy intensos trabajando más de 15 horas diarias. Pero valió la pena.

 

Además, la exigencia cada vez es mayor…
Claro, estás en el ojo del huracán. Tienes más ojos que te observan y te analizan. Ahora el “boom” ha bajado, pero nos duró más de 1 año. Gracias a Top Chef hemos incrementado nuestra velocidad de crucero.

 

Ahora, que todo ya ha pasado y tienes tiempo para pensar, ¿cómo definirías tu cocina?
Mi cocina se define como esencia de la tradición. Soy una persona muy sensible y sentimental y no necesito poner 25 elementos en un plato para transmitir cosas. Mi cocina se basa en recuerdos y en recetas tradicionales catalanas y con alguna influencia andaluza que ya se servían hace dos generaciones.

 

Tendrás un plato o producto estrella…
Sí, me encanta cocinar aves de todo tipo. Lo que menos me gusta son los platos fríos porque me cuesta darles fuerza.

 

¿Qué papel crees que juega el vino en la gastronomía?

Tiene un papel muy importante porque complementa. Para mi, tiene la misma importancia que el pan cuando comemos. Además, todos los vinos tienen una historia y una dedicación detrás que los hace especiales. Nunca puedes decir que un vino es malo por respeto a la gente que lo ha hecho realidad.

 

¿Hacia dónde crees que evolucionará la cocina?
Hacia la retroevolución. En los últimos 10 años hemos evolucionado muy rápido. Ya no nos fijamos en la tradición y en lo auténtico y creo que es el momento de parar y mirar atrás.

 

¿Un cocinero nace o se hace?
En mi caso, no te sabría decir si se nace o se hace. Lo que sí tengo claro es que en tu interior tienes que tener algo que te mueva. Para hacer este trabajo lo tienes que sentir. Yo lo he vivido y lo he mamado desde muy pequeño. Es una rutina que me gusta, que me apasiona y que me hace feliz.  

 

¿Qué sientes cuando cocinas?
Cuando haces una cosa que te gusta, te sientes bien. Todo fluye. Me pasa el tiempo volando. Lo que más me gusta es transmitir a mis clientes todo lo que hacemos. Adoro estar de cara al público y comunicar todo lo que hacemos dentro de la cocina con mi equipo.

 

A parte de hacer lo que te gusta, ¿qué ingrediente es indispensable para triunfar?
La humildad y no engañar al cliente ni con el precio, ni con el producto.

 

¿Crees que los sueños se pueden hacer realidad?
Sí, pero también juega un papel importante la suerte. Creo que más que sueños, te tienes que marcar objetivos ambiciosos. Con esfuerzo, dedicación y perseverancia, se pueden conseguir.

 

PEQUEÑAS DEGUSTACIONES

 

¿Te gusta el vino?
Me encanta.

 

¿Cuál es el mejor momento para tomar una copa de vino?
Por la tarde, antes de cenar.

 

Una canción con la que degustar un buen vino.
Bicicletes de Blaumut.

 

Un rincón, ciudad o pueblo en el que te perderías.
En algún lugar donde no haya nadie. Por ejemplo, en Calatayud, en Aragón.

 

¿Con quien te reencarnarías?
Me hubiera gustado vivir la época de la Nouvelle Cuisine francesa.

 

¿Qué haces en tu tiempo libre?
Descansar, viajar y no hacer nada.

 

Un defecto y una virtud.
Soy un poco impuntual, pero soy tolerante, paciente y sensible.

 

¿Qué querías ser de pequeño?
Me hubiera gustado tener una agencia de viajes.

 

¿Y de mayor?
Seguir siendo cocinero.

No Comments Yet.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *